En Neozink nos encargamos de dar forma a la convención anual de DELSO, celebrada en Burgos y concebida como un punto de encuentro para compartir resultados, presentar nuevos objetivos, reforzar vínculos entre equipos y generar una experiencia común alrededor de la compañía.
Durante varios días, más de 250 profesionales procedentes de diferentes sedes de Europa y África participaron en un programa que combinó contenidos corporativos, visitas, actividades de equipo, gastronomía y entretenimiento.
Nuestro trabajo fue construir una experiencia capaz de equilibrar todos esos momentos y dotarlos de un mismo hilo conductor.

De un sector técnico a una experiencia creativa
Cada nuevo proyecto nos obliga a conocer de cerca el negocio de nuestros clientes.
En este caso, nos adentramos en un sector muy especializado como el de los fertilizantes para entender la actividad de DELSO, su cultura empresarial y las necesidades de sus equipos.
A partir de ese conocimiento desarrollamos un concepto creativo que funcionó como eje de toda la convención, conectando las diferentes actividades y ayudándonos a construir una experiencia coherente de principio a fin.
Una convención que comenzó meses antes
La experiencia no empezó con la llegada de los asistentes a Burgos.
Durante los seis meses previos al evento fuimos generando expectación mediante diferentes comunicaciones internas, avanzando pequeñas pistas sobre lo que iba a ocurrir y construyendo poco a poco el relato de la convención.
Esta comunicación previa nos permitió despertar curiosidad y hacer que los participantes llegasen al encuentro formando ya parte de la experiencia.
Contenido corporativo, pero en otro formato
Uno de los principales retos era conseguir que la parte más profesional de la convención resultase dinámica y entretenida sin perder el peso de los mensajes corporativos.

Presentaciones de resultados, objetivos a corto plazo, intervenciones de directivos y contenidos estratégicos formaban parte fundamental del programa.
Para darles un formato diferente, planteamos el evento corporativo con una puesta en escena inspirada en un late night, conducido por Sara Escudero como maestra de ceremonias.
Una forma de transformar el formato habitual de este tipo de encuentros y conseguir mayor ritmo, cercanía y participación durante las diferentes intervenciones.

El factor sorpresa como hilo conductor
Otro de los elementos que definió la convención fue la sorpresa.
El programa combinó actividades profesionales con diferentes experiencias diseñadas para que los asistentes descubrieran continuamente algo nuevo.
La primera jornada incluyó una visita a la fábrica de DELSO en Burgos, organizada en grupos de unas 20 personas para conocer de cerca uno de los principales centros de actividad de la compañía.

Después, una visita guiada por la ciudad terminó con una de las grandes sorpresas del encuentro: una cena en un espacio excepcional, el claustro de la Catedral de Burgos.

También desarrollamos una actividad de team building creada específicamente para DELSO, además de diferentes momentos de convivencia pensados para reforzar las relaciones entre profesionales que trabajan habitualmente desde distintos países y sedes.
Una cena de gala para cerrar la experiencia
La convención culminó con una cena de gala y una fiesta posterior con música en directo.

Un cierre pensado para dejar atrás durante unas horas la agenda profesional y celebrar el encuentro entre compañeros después de varios días compartiendo experiencias.
Porque en una convención empresarial tan importantes son los contenidos y los objetivos como generar espacios donde las personas puedan conocerse, relacionarse y construir equipo.

Cliente y agencia, trabajando de la mano
Un proyecto de estas características implica meses de trabajo, creatividad, planificación, producción, coordinación, logística y una gran cantidad de decisiones que tienen que funcionar de manera conjunta.

Pero hay un elemento especialmente importante para conseguir que todo encaje: la confianza entre cliente y agencia.
En este proyecto, DELSO confió plenamente en nuestro equipo desde el principio, permitiéndonos proponer, crear y desarrollar nuevos formatos para cada uno de los momentos de la convención.
Ese trabajo conjunto hizo posible construir una experiencia que recibió una valoración muy positiva por parte de los diferentes niveles de la compañía.
Y volvió a confirmar algo que forma parte de nuestra manera de entender los eventos: cuando creatividad, producción y confianza trabajan juntas, una convención corporativa puede convertirse en una experiencia capaz de conectar a toda una organización.



